jueves, 20 de julio de 2017

TABULÉ O TABBULE


Este es un plato Sirio-Libanés. Sano, fresco, agradable en estas fechas de verano y podemos hacerlo todo lo florido que queramos. Podemos hacer el cous-cous, al modo tradicional Árabe o bien podemos hacerlo de la manera rápida como indican los paquetes. Sin ningún reparo. Os explicaré las dos formas.



Para cuatro comensales, necesitamos:

200 g de cous-cous de grano medio o grueso o una taza como medida estándar
Por el método rápido 1 taza de agua, si no, en una vaporera colocamos, agua con apio, puerro, zanahoria, canela en rama, comino, clavo, sal, jengibre en polvo, cardamomo, laurel, en las cantidades que nuestro olfato de por bueno.
Sal, Pimienta molida, limón al gusto
Un hilillo de aceite de oliva virgen extra
Un puñado de aceitunas negra de Aragón o de las que tengáis, pero que sepan
1 tomate maduro, pero entero y hermoso, cortado en daditos, y lavadito
1 Pimiento verde, lavado y picado en daditos
1 trozo de pimiento rojo cortado en daditos
1 cebolleta muy picadita
Queso feta al gusto
Perejil, cilantro y hierba buena al gusto y picadito. La hierba buena en mayor cantidad que las otra dos.
Unos arándanos secos


Esto es muy sencillo. Modo rápido. Ponemos a hervir el agua y cuando esto ocurra, vertemos sobre el cous-cous. Tapamos y dejamos reposar unos 5 minutos. Destapamos y añadimos un hilillo de aceite de oliva virgen extra y desmenuzamos con un tenedor, hasta que quede suelto.

Modo tradicional. En una vaporera, ponemos todos los ingredientes que dijimos antes y ponemos a hervir. En la maya de la misma colocamos una gasa, de las hospitalarias, limpia, claro está, para evitar que se nos cuele la sémola y le echamos el cous-cous. Colocamos sobre el caldo hirviente y tapamos. Dejamos unos 7 minutos. Destapamos, retiramos y desmenuzamos con las manos. Volvemos a poner. Así hasta que esté hecho. Unos 25 o 30 minutos, depende de la marca de la sémola. Desmenuzamos finalmente y dejamos enfriar.


Una vez la sémola fría, añadimos todos los ingredientes. Ha de saber a limón, si no, pues no es un tabulé, pero el sabor ha de ser al gusto del que lo hace. Muy, muy fácil.

Y nada, solo deciros, que, Besos a todas, besos a todos, Muchos Besos a……, en fin. Besos, y ocupad vuestro tiempo en cosas bonitas e intentad ser felices. Es más fácil de lo que creemos.



viernes, 14 de julio de 2017

ENSALADA CAPRESE


No he hecho muchas veces esta ensalada, pero hace unas semanas, Carmen me mandó una foto de una que había preparado ella para cenar y me dije que con lo rica que está la ensalada y  lo bonita que le  quedó,…¡uhmmm!, tengo que ponerla en pie. Y así fue. Es rica, bonita, sencilla y lo más importante, deliciosa. Marta y los niños la disfrutaron un montón.



Para cuatro comensales,

Tres tomates medianos o dos bien grandes. Rojos pero enteros. No merece la pena escatimar el esfuerzo y perded un poco de tiempo buscando unos tomates del terreno, ricos y sabrosos en estas fechas. El que no, pues que los compre cómodamente en los supermercados valencianos donde visten de verde los empleados y listo. Allá cada uno con su conciencia y su paladar. Por cierto los cortamos en rodajas gruesas después de lavarlos y eliminar el cascabullo del mismo. Me gusta esa expresión, cascabullo.
2 paquetes de mozzarella fresca escurrida y cortada en rodajas gruesas
Orégano fresco
Albahaca fresca, de hoja cuanto mayor mejor
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva virgen extra.


Quitando la parrafada infumable que os he metido, es fácil, muy fácil. Vamos alternando en un plato o fuente o bandeja, rodajas de tomate, mozzarella, y albahaca. Tras cada rodaja de tomate, salpimentamos y ponemos un poquito de orégano.

Cuando tengamos montada la ensalada, uy, uy, uy, cuanto tiempo le hemos dedicado, rociamos con aceite de oliva virgen extra por encima,  espolvoreamos un poco más de orégano y listo.

Espero perdonéis mi sarcasmo en el día de hoy, pero no he tenido una de mis mejores semanas. Para la próxima os prometo que me contendré. O no.

Besos a todas, a todos, muchos besos a……, en fin, sed muy, muy felices y luchad por ello, porque siempre se nos pueden torcer las cosas y haber perdido toda una vida en gilipolleces. Escuchad solo vuestro corazón y vuestro estómago cuando tengáis hambre. No más, el resto, …… Besos




viernes, 7 de julio de 2017

PIZZA NAPOLITANA DE RÚCULA, TOMATES Y MOZZARELLA FRESCA


Hoy he hecho felices a mis cachorros y supongo que a la madre también. Generalmente la pizza la hago para las cenas y concretamente para la del viernes, los cuatro viendo una película insoportable de adolescentes o lo que es peor una infantil. Pero el momento es lo que vale, al menos eso creo yo. Pues hoy he decidido hacerla para comer al medio día y así poder fotografiarla, porque luz artificial al 100%, no me gusta demasiado.


Masa de pizza. Si picas enlace anterior de masa de pizza, obtendrás dos pizzas redondas familiares. Las cantidades siguientes son para una de ellas
3 tomates medianos, pelados, escurridos y cortados en rodajas
1 cebolleta cortada al bies
Un puñado de rúcula
2 paquetes de mozzarella fresca, que pondremos a escurrir antes de trabajar con ella
Cebollino, sal, pimienta recién molida, orégano, todo al gusto
Unas lascas de queso viejo. Podéis cortarlas con el pelapatatas

Encendemos nuestro horno y lo ponemos a 200ºC por abajo. Cuando alcance la temperatura, podremos empezar a meter dentro nuestra masa. Lo primero que haremos es preparar un capa lo más fina posible de masa que podamos y la colocaremos en nuestra placa de horno. Colocaremos el tomate, lo salpimentaremos y pondremos un poco de orégano. Meteremos en el horno unos 7 minutos.


La sacaremos y pondremos encima la rúcula y encima la mozzarella cortada en loncha o desmenuzada con las manos, la cebolleta y listo. Salpimentaremos nuevamente y al horno unos 15 a 17 minutos. La sacaremos y pondremos orégano, un hilillo de aceite de oliva virgen extra  y cebollino picadito y las lascas de queso viejo. Impresionante. Comedla caliente antes que lo jugos pasen a la masa y quede blanda. Recordad que es muy fina. Ufff, la magia entró por mi cocina un día más.

Así que,  Besos para todas, para todos, besos a……, en fin, Besos y sed muy, muy  felices.



miércoles, 5 de julio de 2017

CEVICHE DE SOLOMILLO DE ATÚN


Ayer sabía que hoy iba a comer solito, así que me preparé y compré un filete de solomillo de atún. Lo envasé al vacío y lo congelé por la mañana temprano. A la noche lo saqué del congelador y lo metí a descongelar lentamente en el frigorífico hasta la hora de manipularlo al día siguiente. Perfecto, ni anisakis, ni ha perdido calidad ni nada, perfecto.




1 filete de solomillo de atún cortado en dados de 1 x 1 cm
Guindilla roja fileteada
1 cebolleta fina fileteada
Cebollino cortado pequeñito
1 trozo de aguacate cortado en finas láminas
Cilantro al gusto
Leche de tigre. Se hace con zumo de ½ limón, 1 lima, pulpa rallada de un diente de ajo y lo mismo de un trozo de jengibre. Dejamos macerar al menos ½ hora antes de usarlo. Esta es una versión simple de la misma
Sal y pimienta negra al gusto


Cortamos el aguacate y lo ponemos en el fondo del plato. En un bol, mezclamos los ingredientes sólidos y los salpimentamos.  Colocamos encima de la cama de aguacate y rociamos por encima con la leche de tigre. Dejamos macerar un par de minutos y listo. A comer esta delicia.

Espero haber hecho feliz a alguien con esta receta, de eso se trata, así que,  Besos para todas, para todos, besos a……, en fin, Besos y sed muy felices.