jueves, 22 de junio de 2017

MILANESA DE POLLO CON MOSTAZA, ROMERO Y PAN CRUJIENTE CASERO


Uff, que semanita llevo, sin tiempo para nada más que para currar y sin poder dedicar ni un minuto al blog. Aunque no nos vamos a quejar, que eso es bueno. Hoy vamos a tirar de una receta tradicional a la que le hemos dado una vuelta de tuerca, tanto en sabor como en textura.

Vamos a usar pan rallado casero, lo cual le va a dar un extra de crujiente, ya que lo vamos a rallar con la mandolina en su rallador más grueso, obteniendo un pan crujiente y de mayor tamaño, lo cual evitará que se empape en el huevo y crujirá mucho más. Por otra parte vamos a macerar el pollo en mostaza, romero y aceite de oliva, lo cual lo hará más jugoso y con un toque diferente de sabor. Lo dicho, una vuelta de tuerca


8 filetes de pechuga de pollo gruesos
Rallamos una barra de pan que esté como de 5 días y que hayamos secado al aire, para que esté como una piedra
2 cucharadas de mostaza de Dijon
2 Cucharadas de Mostaza antigua
100 ml de aceite de oliva virgen extra
Romero seco o fresco, según el gusto
3 ó 4 huevos para el rebozado
Harina de fuerza
Aceite de oliva para freír, abundante y caliente pero a fuego medio
Sal y pimienta molida al gusto


Empezamos con el macerado. Vamos a mezclar las mostazas, el aceite y el romero. Batimos con una varilla y producimos una emulsión. Reservamos. Mientras vamos a salpimentar las piezas de pollo. Embadurnamos los filetes y los dejamos tapados que reposen en la nevera unas dos o tres horas


Sacamos el pollo y lo pasamos por harina, huevo batido y por pan rallado. En ese orden.  No lo vamos a palmear para retirar los sobrantes de pan. Los queremos para que estén crujiente. Los iremos metiendo en el aceite caliente de uno en uno o de dos en dos, dependiendo del tamaño de la sartén, pero no nos pasemos con la cantidad, porque podemos enfriar el aceite y la cagamos profundamente.

Dejamos freír unos minutos por cada lado, solo hasta que dore, no que tueste. Retiramos y dejamos escurrir en papel de cocina.

¿Qué decir?, la magia vuelve a entrar en mi cocina como por casualidad y nos queda una receta increíble. Así que nada, Besos a todas, a todos, Besos a……, en fin Muchos Besos e intentad ser extremadamente felices, es lo que nos queda, eso y hacer felices a los que nos rodean, no más.



martes, 13 de junio de 2017

TARTAR DE SALMÓN CON PEPINO, ALCAPARRAS Y MOSTAZA ANTIGUA


El tema del Tartar, ya lo he tocado varias veces, pero siempre está el problema de la congelación del pescado para su ingesta en crudo. Uno de los más agradecidos para esto es el salmón. Congela bastante bien y además no pierde prácticamente nada en el proceso.

Pues esta receta viene de hace unos tres meses, que quedé a comer con Carmen en un bar en Cádiz, y uno de los platos que pedimos fue un Tartar de atún. Los dos muy ilusionados pinchamos aquello,  y fue, ¿cómo decirlo?, venga, decepcionante. Desde entonces vengo dándole vueltas a la cabeza como sacar más rendimiento a este plato y al tema de la congelación.

Pues he descubierto que si congelamos el producto en bolsas al vacío, la pérdida es mínima, por no decir ninguna. Y además las maquinas envasadoras de vacío las encontramos desde los 35€, no es caro. El asunto en hacer vacío y congelar durante 24 horas y descongelar durante otras 24 en el frigorífico. Solo eso.


½ pepino cortado en brunoise
200 g de salmón en daditos
4 cucharadas de alcaparras
½ cebolleta morada en brunoise, o chalota
4 cucharaditas de mostaza antigua
Aceite de oliva virgen extra, unas 2 cucharadas
Sal y pimienta
Cilantro picado al gusto
Unas gotas de limón

Pues tan fácil, como ligar la mostaza con el aceite. Unimos los ingredientes excepto el limón, la sal y la pimienta. Mezclamos bien para que se unan todos los sabores y quede todo bien impregnado.

Metemos en la nevera una ½ hora, tapado con film transparente y dejamos reposar. Antes de comer, lo sacamos unos minutos y rociamos con unas gotas de limón y salpimentamos.



Yo lo serví en unos volovanes y la verdad es que se me quitó el mal sabor de boca que me quedó la última vez, fue una pena, pero… Besos para todas, para todos, besos a……, en fin, Besos y sed muy felices.




miércoles, 7 de junio de 2017

VOLOVAN DE REQUESÓN


Es un aperitivo sencillo y que sirve para un cóctel, que cursi suena por Dios, una comida entre amigos, unos entrantes, etc. Vamos que es tela de sencillo y está buenísimo.


Para unos 12 minivolovan, necesitamos

Los 12 correspondientes volovanes, que se compran en cualquier supermercado
100 g de requesón
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Unas 5 ó 6 hojas de albahaca picadita
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
2 cucharaditas de antigua
Un poquito de huevas de lumpo, sucedáneo de caviar, etc, para adornar
Cebollino picado

Hacemos una pasta con los ingredientes, menos con el cebollino y las huevas. Rellenamos los volovanes y rociamos por encima con un poco de cebollino. Coronamos con las huevas y listo. Si queréis podéis poner en la base, antes de rellenar con el requesón un poquito de salmorejo.



¿Habéis visto algo más sencillo y más fácil de preparar? Pues nada, dicho esto…, Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin: Muchos, muchos besos. Seguid disfrutando de la comida, que es una parte importante de la felicidad.


jueves, 1 de junio de 2017

CHURRASCO DE POLLO CON CREMA DE REQUESÓN Y ALBAHACA


La verdad, no recuerdo como se me ocurrió este plato. Lo que si se es que fue viendo un programa de cocina y que no tenía nada que ver con esta receta, tan solo el requesón. Al lío.


4 cuartos traseros de pollo deshuesados.
1,5 Kg de tomates maduros, pelados y cortados a gajos.
1 cebolla hermosa a daditos grandes
2 pimientos verdes a dados
½ pimiento rojo a dados grandes
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
150 g de requesón
Albahaca fresca picada. Según el consumidor, tamaño y cantidad
Un poco de azúcar para el tomate
1 hoja de laurel
Orégano fresco
Tomillo fresco, ¡Hay que tener macetitas de aromáticas en casa, hombre!


Hoy estoy espesito, a ver que sale de todo esto. Empezamos preparando la salsa de tomate. No es tomate frito, queremos encontrarnos los trozos de todo, incluso los de tomate y no ha de ser seca, sino todo lo contrario. Aceite de oliva virgen extra en un perolillo a fuego medio y cuando esté caliente ponemos la cebolla con un poco de sal, para que sude. 2 ó 3 minutos después, como diría un Peruano, tiramos los pimientos. Con su mijita de sal. Seguimos salteando. Buscamos verduras enteras, así que a los 2 minutos, añadimos los tomates. Salpimentamos, una o dos cucharaditas de azúcar, las hierbas y fuego lento.


Cuando tenga la pinta de la foto, paramos. No más. Es una salsa para mojar y que se moje bien el churrasco. Apagamos y reservamos


En una plancha, con fuego vivo, calentita y con un hilillo de aceite de oliva virgen extra, colocamos los churrascos por la parte de la piel, con sal y pimienta molida. Buscamos un punto crujiente y dorado de la piel, así que al menos 7 u 8 minutos.  Volteamos y dejamos como 3 ó 4. Todo esto es relativo, depende del tamaño de la pieza, etc. Retiramos.

Mientras se iba haciendo el pollo hemos preparado el requesón. Lo colocamos en un plato, añadimos la albahaca, un hilillo de aceite de oliva virgen extra, pimienta molida y si es soso, un poquito de sal. Mezclamos y listo.



Ponemos en el fondo del plato la salsa de tomate, sobre ella, el pollo con la piel hacia arriba y sobre este, la crema de requesón, que se calentara con el calor del pollo. Y nuevamente la magia entró en mi cocina. Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. 


lunes, 29 de mayo de 2017

BRANDADA DE BACALAO CON VERDURAS A LA PLANCHA


Es muy sencilla, solo que hay que dedicarle tiempo y cariño. En si es una emulsión de patata con aceite y bacalao, no más, pero de un rico que te pasas. Podemos comerlo, como aquí, o untando tostadas y colocándole encima, verduras a la plancha o anchoas, o bacalao ahumado, o salmón, o………. Mil maneras. Puede hacerse más denso, o incluso más suave, puede gratinarse en el horno, puede……
  


400 g de bacalao desmigado o en trozos. Si es en trozos desalarlo en agua fría durante 24 o 48 horas según el grosor y cambiando el agua 3 veces al día. Siendo desmigado en 6 ó 7 horas está listo.
150 ml de aceite de oliva virgen extra
100 ml de leche
3 patatas medianas, cocidas con agua y sal
7 u 8 dientes de ajo machacados
1 berenjena cortada en láminas finas y en remojo con agua y sal durante 1 hora
2 calabacines cortados en láminas
½ pimiento rojo en tiras
200 g de tomates sherry salteados en aceite de oliva virgen extra con sal y pimienta.

Una vez cocidas las patatas y aún calientes, las pelamos y las estrujamos con el tenedor. Salpimentamos y añadimos la leche. Batidora y dejamos reposar.


Calentamos el aceite de oliva virgen extra y comenzamos friendo los ajos a fuego medio. Cuando doran los apartamos y colocamos con el puré. En ese aceite, vamos a confitar el bacalao a fuego lento, no hay prisa, unos 5 ó 6 minutos. Lo sacaremos del aceite y lo desmenuzaremos.

Agregaremos el bacalao al puré y meteremos batidora. Posteriormente iremos añadiendo poco a poco el aceite, templado y seguiremos con la batidora hasta obtener una emulsión fina y suave. Rectificaremos de sal y pimienta.


Asaremos en una parrilla a fuego fuerte las verduras, con un poco de aceite de oliva virgen extra y sal. Hasta que estén doradas y listo. Los tomates los saltearemos en aceite un par de minutos.



En el plato colocamos una cama con las verduras, y encima ponemos la brandada. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima y la magia volvió a entrar en casa otra vez. Delicioso. Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, muchos besos. 


viernes, 26 de mayo de 2017

ENSALADA GRIEGA


En algunas recetas he leído  por parte de los griegos la explicación del por qué está tan sabrosa esta ensalada. Es por no perder ningún tipo de jugo en su preparación y para ello no usan tabla, sino que lo cortan todo a mano encima del bol. No queda nada en la tabla y al no ser el corte tan limpio y fino, esto ayuda a que los jugos salgan y se mezclen, quedando una ensalada deliciosa.


3 tomates maduros pero enteros y grandes
1 pepino mediano
1 cebolla morada en juliana
1 pimiento verde en aros
½ pimiento rojo en trozos grandes
1 puerro a trozos a gusto del consumidor
Un puñado de aceitunas griegas Kalamata
Orégano fresco al gusto
1 cucharada de orégano seco
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva virgen extra, unas 4 ó 5 cucharadas
Un chorrito de limón
150 g. de queso Feta

Listo, nos ponemos a cocinar. Antes que nada lavamos y secamos todas las hortalizas.
Los tomates los vamos a cortar a gajos y los pepinos, en cuartos longitudinalmente y luego a trozos.


Colocamos todas las hortalizas y las aceitunas en el bol y rociamos con el aceite de oliva virgen extra, añadiendo sal, pimienta molida y los dos oréganos. Dejamos reposar en la nevera como ½ ó 1 hora.


15 ó 20 minutos antes de comer, la sacamos de la nevera y añadimos el limón, poquito un chorrito, no más y el queso. Mezclamos y rectificamos de sal, pimienta, etc. ¿Qué decir? Que la magia entra nuevamente en mi cocina y se hace ensalada. Fantástica. Así que nada, Besos a todas, a todos, besos a……, en resumen, besos.



lunes, 22 de mayo de 2017

TORTILLITAS DE QUISQUILLAS


En mi tierra, Cádiz, lo típico son las tortillitas de camarones. Con el camarón fresco, y sin cocer. Aquí en Camas, y en Sevilla en general, esto está complicado. Hace unos días dando un paseo, por Coria del Río, por donde el Guadalquivir pasa ancho y potente y la salinidad es alta, muy alta para estar a 80 km de la costa, compré unas quisquillas por la calle, de los barcos camaroneros que aún practican la pescar artesanal en esta santa tierra, y decidí hacer unas tortillitas, como si estuviera en mi pueblo, San Fernando.

Tener cerca Coria, es como una válvula de descarga, porque cada vez que tengo la neurona en mal estado, cojo el coche, me voy allí  y me doy un largo paseo por el río, y siempre, siempre, regreso mejor a casa.


2 cucharadas colmadas de harina de garbanzo. (También pueden ser 3:1)
2 cucharadas colmadas de harina de fuerza
1 cucharada rasa de sal
Pimienta recién molida y un poco de azafrán, o colorante
175 ml de agua fría, aproximadamente
1 cebolleta larga, picada pequeñita
Perejil picadito a discreción
125 g de quisquillas, frescas a ser posible

Mezclamos las harinas con la sal y añadimos el agua. Nos ha de quedar una masa muy ligera, como una bechamel muy clara. Lo meteremos en el frigorífico una media hora.

Sacaremos pasado este tiempo y añadiremos la pimienta, el azafrán, las quisquillas la cebolleta y el perejil. Mezclaremos y veremos que la masa habrá engordado un poco, al reposar. Añadimos un poquito de agua, a cucharadas para no pasarnos y el bol lo colocaremos en otro mayor lleno de agua con hielo, para mantener un contraste potente de temperatura con el aceite. Esto hará que queden más crujientes.


En una sartén de superficie amplia y con aceite de oliva virgen abundante y calentito, pero a fuego medio/fuerte, vamos a ir añadiendo cucharones de servir platos, llenos de nuestra masa. Han de quedar libres las unas de las otras y hemos de estar pendientes de que no se nos pasen. Volteamos a los 2 ó 3 minutos y hacemos por el otro lado. Sacamos y escurrimos en papel absorbente. Ojo, escurrir bien, aceitosas son infumables y comer calentitas. Han de quedar, crujientes y doradas. Ni blandorras, ni quemadas.


Así que una vez más la magia aparece por mi casa. Besos a todas, a todos, besos a……, en fin, muchos besos siempre. A disfrutar




lunes, 15 de mayo de 2017

TRENZA DULCE RELLENA DE CHOCOLATE Y NUECES


El otro día, en televisión, en uno de estos canales temáticos coñazo de cocina, estaban haciendo una trenza de arándanos y demás frutos secos, con una masa de estas complicadas y complejas, que te echan “patrás”. Así que mi cabezota llena de canas, empezó a pensar y llegué a la solución ideal. ¿Cuál es la masa perfecta de bizcocho? Pues sin duda alguna la masa de pan abizcochado mejor es la del Panquemao. Receta venida a Sevilla, concretamente a Coria, Isla mayor, etc,  traída por los arroceros y venida desde Valencia. Una delicia con esencias de naranja y una textura impresionante.

Por cierto, receta que está en este blog.


25 g de levadura fresca y prensada
40 ml de leche templada, unos 40ºC, donde infusionaremos una cáscara de naranja por unos 10 minutos.
2 dedos de un vaso de yogur con aceite de oliva
250 g de harina tamizada, repartida, 2/3 de repostería y 1/3 de fuerza
½ taponcito de agua de azahar
1 huevo y una yema para la masa y una clara batida para glasear la masa
Azúcar glass 75 g.
Azúcar glass para espolvorear por encima de la yema de huevo
75 g de chocolate de cobertura en trocitos
75 g de nueces peladas


Una vez infusionada la cáscara de naranja con la leche, escurrimos esta y disolvemos en ella la levadura. Reservamos. En un bol, mezclamos el huevo, con el azúcar, el aceite y el agua de azahar. Vertemos la leche con la levadura y mezclamos bien.

Vamos añadiendo la harina poco a poco e integrándola en la masa. Nos quedará un pastiche pegajoso. En la mesa de trabajo, espolvoreamos harina y colocamos la masa encima. Amasamos con cariño y dulzura. Cuando seamos capaces de hacer que se despegue de las manos, la colocamos en el bol tapada a fermentar en el horno a 40ºC.

  

Al cabo de 1 ½ hora, más o menos, habrá doblado de volumen. Sacamos la masa y en la mesa de trabajo añadimos el chocolate y las nueces. Mezclamos y dividimos en tres. Hacemos tres churros con de un dedo gordo de grosor y trenzamos como si fuera una larga cabellera, como la mía por ejemplo. Aunque llevo más de 30 años con el pelo largo, tuve que llamar a Carmencita, para que me explicara como se hacía una trenza. Lamentable. Esto lo hacemos en una placa de horno, sobre un papel vegetal.


Dejamos fermentar nuevamente. La trenza la hacemos dejando espacio entre hilo e hilo, ya que al fermentar crecerá. Una vez levantada por segunda vez, ponemos el horno a 170ºC. Naparemos con la clara batida y luego espolvorearemos con el azúcar glass. Meteremos en el horno, por arriba y por abajo 10 minutos. 


Pondremos ahora el horno con ventilador unos 7 minutos más y,.. la magia llega nuevamente a mi cocina. Una deliciosa trenza rellena de chocolate y nueces. Merienda impresionante. Así que nada, Besos a todas, besos a todos, Besos a……, en fin, siempre muchos besos y disfrutad, que esta vida es preciosa y muy, muy corta. No perdáis el tiempo con pamplinas. Sed Felices. 




viernes, 12 de mayo de 2017

VENTRESCA DE ATÚN A LA PLANCHA CON SÉSAMO Y SALSA DE CEBOLLA AGRIDULCE


Cuando empecé a preparar el plato, pensaba en hacer unas ventrescas a la plancha y punto, con sus patatitas y poco más. Pero, cuando le quité la piel, vi la textura de esa carne, el color, el olor, pensé que se merecía algo más bonito, y partiendo de lo tradicional, algo diferente. Así que nada, salió esta cosa deliciosa.



Para cuatro comensales necesitamos:

1 Kg de ventresca de atún
1 Kg de cebolla en juliana
4 dientes de ajo en láminas
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sésamo a discreción
½ guindilla
Sal y pimienta negra molida al gusto
2 cucharadas de azúcar moreno
1 copa de cava, o vino blanco espumoso que tengáis 
1 copa de Manzanilla de Sanlúcar
2 copas de agua
1 cucharada de orégano
1 clavo de olor
½ semilla se anís estrellado
2 cucharaditas de salsa de soja
2 cucharaditas de salsa de pescado (salsa Thai que encuentras en cualquier super de comida oriental)
1 hoja de laurel

Parece mucho, pero es sencillo y delicioso a la vez. Empezamos por la salsa de cebolla. Ponemos el aceite de oliva a calentar a fuego suave, y cuando esté en su punto, añadimos el laurel, la guindilla y la cebolla con su poquito de sal y pimienta. Vamos rehogando con paciencia, con mucha paciencia y moviendo de vez en cuando. Si queréis podéis tapar la sartén. Cuando empieza a tomar color la cebolla, como a los 20 minutos, echamos el azúcar y el orégano, junto con el anís estrellado  y el clavo.


Dejamos salteando unos 5 minutos más y ahora ponemos el cava y el vino blanco y al cabo de un minuto, el agua y el orégano. Dejamos reducir y cuando esté la salsa lista, con la cebollita dorada y tierna y la salsa ligera y con un color levemente pardo, rociamos con  la salsa de soja, la de pescado y apagamos. Rectificamos de sal y pimienta


Colocamos la plancha al fuego, medio/fuerte. Salpimentamos el atún y echamos por encima el sésamo, apretando con la palma de la mano. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra sobre el atún y  colocamos de este lado en la plancha. Dejamos dorar un par de minutos. Volteamos y dejamos otro par de minutos más y,.., la magia vuelve a surgir.

En el plato colocamos una cama de salsa de cebolla y sobre esta, dejamos reposar el atún, un par de minutos antes de comer. Una delicia. Así que, Besos a todas, a todos, Besos a……, en fin, muchos besos siempre. Disfrutad.




domingo, 7 de mayo de 2017

ALUBIAS, O JUDÍAS CON CONEJO


Pues hace un par de meses me compre esta deliciosa olla de barro para hacer  legumbres a fuego lento no, sino, muy lento. Es una verdadera maravilla. Los platos salen impresionantes, la textura de la legumbre es mantequilla y la de las carnes es tierna y deliciosa. No hay nada como el cariño y la paciencia para conseguir un buen plato.


Bien, pues he aquí el plato con el que estrené esta joya de mi cocina, unas alubias con conejo. Algo sencillo, riquísimo y diferente a los platos tradicionales de legumbres que solemos comer.


Para unos 6 comensales, necesitamos:

400 g de alubias en remojo desde al menos 12 horas, pero si son 24, pues mejor.
½ conejo, cortado a trozos
Para cocer las alubias, 5 dientes de ajo, 1 cebolla cortada a dados, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una hoja de laurel
Para el conejo, 5 dientes de ajo pelados y cortados en láminas
1 cebolla cortada en daditos pequeños, brunoise
1 pimiento verde igual que la cebolla
½ pimiento rojo igual que la cebolla
Un par de tomates maduros pelados y cortados en dados
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta molida al gusto
1 hoja de laurel y un poco de romero fresco
1 ó  2  copas de Brandy de Jerez
1 cucharadita de pimentón.

Empezamos poniendo las alubias en la olla con agua, como unos dos dedos por encima de estas. Pondremos a fuego suave y dejaremos que rompa a hervir. Dicen que es bueno cortarles el hervor un par de veces, así que porqué no. Se lo cortamos con sendos chorritos de agua y listo. Dejaremos hervir finalmente y espumaremos, como ½ hora. Añadiremos el aceite, el laurel, los ajos y la cebolla y dejaremos cocer como 90 minutos, más o menos. Si vamos viendo que necesita un poco más de agua, añadimos más. Y el guiso a fuego lento.


Mientras tanto, en una sartén, pondremos aceite de oliva virgen extra y dejaremos que se caliente a fuego suave. Cuando esto ocurra, saltearemos el conejo, previamente salpimentado. Una vez dorado, lo apartaremos y añadiremos a la sartén los dientes de ajo. Cuando empiecen a dar olor, pondremos la cebolla con un poco de sal. Pasados un par de minutos, añadimos los pimientos, con otro poquito de sal y cuando todo esté pochado, los tomates. El hígado del conejo, lo majaremos con un diente de ajo crudo y luego le añadiremos un poco de brandy para recogerlo y lo añadiremos al guiso con el resto de los ingredientes.


Dejaremos reducir todo, añadiendo finalmente el conejo, el romero y el laurel. Salpimentamos todo y rociamos con una copa de Brandy de Jerez. Al cabo de un par de minutos, cubrimos con agua y dejamos reducir. El conejo en una ½ hora estará listo.

Una vez las alubias tiernas, vertemos el guiso de conejo sobre ellas y dejamos cocer todo jutno, como unos 15 minutos. Rectificamos de sal y pimienta y dejamos reposar un par de horas antes de servir y… nuevamente la magia llegó a mi cocina. Solo me queda decir que, Besos a todas, a todos, besos a….., en fin besos, muchos besos. Que lo disfrutéis.



lunes, 1 de mayo de 2017

COSTRINI DE FOCACCIA CON QUESO VIEJO Y MIEL


Es una manera perfecta de aprovechar los restos que se nos ponen algo duros de una focaccia. En realidad, casi siempre se asocian los costrinis a platos salados, pero me apeteció hacer un postre, con miel y un buen queso viejo.




Cortamos la focaccia en rebanadas como de 1 ½ cm.
Queso viejo
Miel, pero no se supermercado. Id a la sierra más cercana que seguro en las ventas, o en la carretera, encontráis a un paisano vendiendo miel de verdad.
Aceite de oliva virgen extra.

Ponemos nuestro horno a 150ºC, con ventilador y desde frío, colocamos nuestras rebanadas de focaccia en la rejilla. A los 15 minutos aproximadamente, abrimos y confirmamos si se ha secado. Buscamos que tenga la superficie recia y crujiente y el interior blando. Para ello es ideal comprobar con un  cuchillo o clavar el dedo. Si hombre, cuando nos ponemos a cocinar, siempre, siempre nos habremos lavado bien las manos y las uñas pata tenerlas completamente limpias.



Recordad, no es necesario que esté dorado, ni tostado, sino solo crujiente por la superficie. Rociamos con un hilillo de aceite de oliva virgen extra. Colocamos el queso viejo cortado en trozos gruesos y regamos por encima con la mejor miel que encontremos.

Os aseguro que es un postre delicioso, o una merienda, o…..incluso un entrante. Así que nada, La magia volvió a surgir y deciros que, Besos a todas, a todos, Besos a……, en fin, siempre, siempre, muchos besos.



jueves, 27 de abril de 2017

CROQUETAS DE BACALAO, BUÑUELOS DE BACALAO, DELICIAS DE BACALAO Y PATATA…., EN FIN, QUE MÁS DA


Ayer estaba viendo un programa de cocina y estaban preparando un cocido lebaniego, con sus bolas de relleno fritas y todo. En ese momento, me pregunté si dándole un giro y tirando para el estilo Portugués, podríamos hacer unas delicias, o croquetas, o…., que tuvieran lo mejor de las dos ideas.

Hoy me he puesto manos a la obra y han salido estas delicias bestiales. Más cremosas y delicadas en su relleno, no sé si pueden salir  (de muestra un botón) y en cuanto al sabor, mejor ni os digo y así os pico para que las hagáis.



Para las croquetas, como para 8 comensales:

- 250 g de bacalao desmigado. Lo vamos a enjuagar en agua fría y vamos a deshebrarlo en tiras con manos. Lo metemos en agua fría y le cambiamos el agua cada 2 horas. A las cuatro horas lo ponemos a escurrir y lo cortamos a cuchillo con desprecio un poco más.
- 3 patatas que pelaremos y coceremos al vapor con una hoja de laurel. El quiera que las cueza enteras o como le resulte más cómodo
- La miga de un bollo de pan
- 300 ml de leche para empapar el pan
- Sal, pimienta molida y nuez moscada al gusto.
- 2 Huevos
- 1 cebolleta y dos dientes de ajos cortados muy pequeñitos.
- Cilantro abundante y picadito.
- Harina de freír
- Aceite de oliva virgen para freír las delicias, o croquetas, o buñuelos,…., abundante.

Para la salsa:

- Una cebolla cortada en brunoise, en dadiiiitos.
-2 hojas de acelgas cortadas en juliana muy fina
- 500 g de tomate triturado
- azúcar para la acidez, sal, pimienta y orégano al gusto
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra


Vamos a empezar por la salsa. Ponemos el aceite en la sartén a fuego suave y cuando esté caliente, ponemos las cebollas con un poquito de sal. Cuando empiecen a cambiar de color, añadimos las acelgas y después de saltearlas un par de minutos, el tomate. Rectificamos con azúcar para eliminar acidez y añadimos sal, pimienta y orégano al gusto. Dejamos reducir. No me gustan las salsas de tomate como si fueran tomate frito, se concentra en exceso el sabor. Las prefiero más ligeritas, así que cada uno la tenga reduciendo el tiempo que estime oportuno. Yo, cuando empiezan a aparecer los volcancillos a borbotear, lo apago.

Ahora empezamos con las croquetas. Cocemos las papas y las machacamos con el tenedor en caliente. Lo hago así, porque me gusta encontrarme de vez en cuando un grumillo de patata, y da un contraste muy rico de texturas.

Por otra parte ponemos el pan desmigado con la leche y vamos incorporando la misma en el pan con un tenedor, hasta que se nos forme como una papilla. Le va a dar una untuosidad a las croquetas espectacular. Añadimos dos huevos, un poco de sal, pimienta y nuez moscada. Removeremos y finalmente los ajos, la cebolleta y el cilantro. Dejamos reposar hasta que las papas estén templadas o frías.


Uniremos nuestras masas y añadiremos el bacalao. Probaremos y rectificaremos de sal y pimienta y dejaremos reposar, al menos una hora. Con dos cucharas haremos unas bolas y las pasaremos con cariño por la harina de freír.


En una sartén honda, cargadita de aceite de oliva virgen y calentito a fuego medio y sin humear, vamos a ir friendo nuestras croquetas. Cuando las tengamos un minuto en la sartén, las voltearemos a fin de que no se nos abran por el lado que no está en el aceite. Cuando estén doraditas, sacamos y escurrimos en papel de cocina.


Solo nos queda acompañarlas en un plato con la salsa y un poco de ensalada. La magia aparece casi siempre, y nos resulta una verdadera delicia. Así que, Besos a todas, a todos, Besos a……, en fin, siempre, siempre, muchos Besos, o el que prefiera, como decía mi queridísimo Rosendo Mercado, “Salud y Buenos Alimentos”